Me presento: Me llamo Federico, nací hace mucho tiempo en 1986. Tengo la AF, si no saben lo que es… pues bien no me lo pregunten a mí porque no sabré en verdad qué decirle, yo soy una de esas personas que prefieren no saber nada o sólo lo estrictamente necesario y prefieren seguir adelante siendo consciente de que la ataxia de Friedreich la tengo y de momento no me la puedo quitar de encima. Finalmente, en el 2005, decidí utilizar la silla de ruedas, después de negarme de forma obstinada durante años a utilizar ayuda para mis desplazamientos. Lo hice porque daba la impresión de estar borracho. Fue un paso doloroso, cómo no iba a serlo..pero no me resultó traumático.
Sabía quien era ayer, y lo que seguiré siendo, y en consecuencia, poco a poco el miedo de mostrarme en público fue reduciéndose. Todo eso se hace progresivamente, todos los que tienen AF lo saben, pero es un momento crucial: se puede elegir permanecer en la sombra, aceptarlo o ignorarlo. No hay solución correcta o incorrecta, sólo existe la solución que nos sentimos con ánimos de llevar a la práctica. En lo que a mí se refiere, decidí ignorar parcialmente la ataxia y seguir descubriendo poco a poco lo que me reserva y de encontrar soluciones a medida que los obstáculos se presenten. ¡“Eh, soy minusválido pero no tengo la intención de decir que soy perfecto!!! ” Los momentos grises son numerosos, a menudo demasiado numerosos. Los momentos de nerviosismo, los días en que no despertarse por la mañana parece la solución a todo, el miedo del futuro que nadie puede prever,….todos estos sentimientos son comunes a todos nosotros. Pero intento no permitirles invadir mis días e intento más bien pensar en lo que voy a cenar esta noche…. También tuve mis sueños y pasiones que se convirtieron en humo. Tomé también decisiones en las que prevaleció el miedo, como la elección de no convertirme en fotógrafo o la decepción al descubrir que no podía trabajar como barman o cualquier otro trabajo que los jóvenes de mi edad hacen con el fin de traer un poco de dinero a casa y sentirse un hombre en todos los sentidos. Luego están todas las limitaciones físicas, como la de no poder correr por la playa con mi chica , de perder la sensibilidad y la coordinación o no conseguir hacer el amor de pie sobre una única pierna (eh, estoy bromeando, obviamente!!!). Pero incluso estas limitaciones, aunque a veces se me pasan por la cabeza, decidí descubrirlas a medida que se presentaban, sin preocuparme de antemano. De esta manera disfruto mejor mi presente, y consigo relacionarme mejor también con los que me rodean, mis amigos, mi chica, la familia. ¡Bebo, fumaba, hago el amor ..... en resumen, soy un muchacho de 23 años, quiero vivir igual que los muchachos de mi edad, y si está de sucederme algo malo, mala suerte !! En fin, tampoco tomo drogas! A menudo mi hermano y yo, debido a la manera arrogante en que vivimos la ataxia, pasamos por antipáticos y presuntuosos, pero yo no quiero ser un ejemplo para nadie. Quiero simplemente vivir como todo el mundo y a los que me señalan que tengo la ataxia…. respondo que ya lo sé ¡y estoy orgulloso de ello!. La próxima vez les hablaré de mi nueva vida, de mi pasión por la handbike y les daré humildemente algunos consejos, que yo mismo recibí de otros, que funcionaron conmigo y que agradecí mucho.Federico Villa.





